Acceso a Socios
Catálogo Productos

Listar Todos


Búsqueda Avanzada
Mostrar Pedido
Su cesta está vacía.
Banner
Banner

Su Historia

Para poder seguir las huellas del olivo y su aceite, debemos retroceder miles de años, mas exactamente seis mil antes de nuestra era. En esa época, en la cuenca del Mediterráneo, los egipcios, hititas, fenicios, y griegos, ya conocían el olivo, y fueron ellos quienes comenzaron a transmitir, de generación en generación, su cultivo y la extracción de su aceite.


El olivo y su aceite en aquellos años, y a través de los siglos, ha tenido diferentes utilidades. Las ramas brindaban sombra en los veranos, calor en los inviernos y luz en la oscuridad; se elaboraban jabones y perfumes; se lo utilizaba en la medicina para curar heridas y proteger la piel; formaba parte de innumerables actos religiosos; era la moneda de cambio en los distintos trueques que se realizaban. Y además de todo esto, ocupaba un lugar de honor en la alimentación básica.


La gran expansión del cultivo del olivo llegó con los romanos en el siglo III A.C. en la época de Escipión, general y político romano. El aceite de oliva alcanzó su punto máximo con los árabes. Fue su auge y refinamiento.


Ya en el siglo XX, mas precisamente en los años sesenta, se vive una fuerte competencia con los aceites de semillas. Pero debido a sus cualidades, es el aceite de oliva el gran vencedor. En la actualidad, gracias al reconocimiento internacional de la dieta mediterránea, el aceite de oliva vive un auge y una conquista en zonas y culturas donde antes era totalmente desconocido.